¿Deberían tomar nota nuestros políticos? Repsol suspende perforaciones en aguas profundas de Cuba tras las presiones de los congresistas americanos de Florida
A finales de 2011 un grupo de 34 congresistas estadounidenses pidieron a la multinacional Repsol que cancelara sus planes de explorar en busca de petróleo en aguas de Cuba
Fuerteventura anima a los petroleros a seguir el ejemplo de EEUU y Cuba
El presidente del Cabildo de Fuerteventura, Mario Cabrera, ha valorado la reciente decisión de la multinacional petrolera Repsol de abandonar las prospecciones petrolíferas en aguas profundas frente a las costas de Cuba como “una buena noticia y un ejemplo a seguir en Canarias.
La presión política internacional ha conseguido hacer desistir a Repsol de hacer trabajos petrolíferos frente a un área turística y ecológicamente muy importante. Donde además tenían las referencias recientes de la catástrofe ecológica por los derrames de 2010. Y eso que allí los pozos estaban a 72 kilómetros de la costa estadounidense y 50 de la cubana, a menos profundidad que en Fuerteventura y Lanzarote, y afectaban a un área seis veces menor que en Canarias”.
Mario Cabrera recuerda que pese a que las prospecciones en aguas profundas se hacían dentro del área de competencia de Cuba, “desde Florida el sector turístico y los congresistas levantaron su voz, llevaron el debate a Washington y hasta influyeron en los accionistas de Repsol, en buena medida norteamericanos, para que trasladará sus quejas al ámbito internacional por las posibles consecuencias que tendría sobre el ecosistema de la zona y su industria turística”.
El resultado, subrayó el presidente del Cabildo, “es que lo que Repsol vende ahora como un fracaso en la perforación de los pozos porque no se encontró petróleo, es muy probablemente el fruto de las presiones internacionales por la amenaza petrolera en las costas de EEUU, con embargos comerciales incluidos de por medio”.
La multinacional petrolera Repsol comenzó las perforaciones de petróleo en las aguas de Cuba en enero de 2012, como parte de una gran inversión asegurando que en aguas profundas de Cuba había grandes reservas de petróleo.
Al parecer, las perforaciones en la zona se harían a unos 1700 metros de profundidad (en Fuerteventura y Lanzarote sería el doble) en el estrecho de Florida, lo que levantó alertas en los Estados Unidos y en especial en Miami. Se había anunciado que perforaría tres pozos que rendirían hasta 20.000 millones de barriles de petróleo en sus aguas de explotación. El área afectada por las perforaciones era 112.000 km2, en Canarias la superficie es seis veces mayor.
Peligroso y caro
El portal internacional de noticias de la BBC para América Latina (http://www.bbc.co.uk/news/world-latin-america-18256895) recogió recientemente esta información acompañada de unas declaraciones del portavoz de Repsol Kristian Rix, reconociendo además que el abandono de sus proyectos en Cuba está relacionado también con el riesgo que implican las perforaciones en alta mar.
Congresistas activos
A finales de 2011 un grupo de 34 congresistas estadounidenses pidieron a la multinacional Repsol que cancelara sus planes de explorar en busca de petróleo en aguas de Cuba, advirtiendo de que en caso contrario la compañía podría enfrentarse con importantes riesgos comerciales y legales en Estados Unidos.
En una carta fechada el 27 de septiembre y enviada al presidente de Repsol, Antonio Brufau, congresistas republicanos y demócratas encabezados por la republicana por Florida Ileana Ros-Lehtinen, advirtieron a la empresa española de que corría el riesgo de dañar sus intereses comerciales en Estados Unidos si seguía adelante con sus planes petrolíferos en aguas de Cuba, frente a las costas de Miami.
“Pedimos respetuosamente que Repsol abandone todas las actividades de perforación petrolera que ha propuesto en aguas de Cuba”, dijo la carta firmada por los 34 legisladores, entre los que se incluye Debbie Wasserman Schultz, presidenta del Comité Nacional Demócrata.
Ros-Lehtinen, presidenta del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara señaló entonces que “este plan de perforación petrolera pone en peligro el medio ambiente”. Unos meses más tarde Repsol ha anunciado su marcha de la zona.





